Ediciones cartoneras colectivas. ¿En qué consisten?

Figura 1. Las cubiertas recién pintadas en proceso de secado.

por Adrián Vila

“Nosotros como humildes y flacas criaturas procuramos formar un libro perfectamente acabado el cual constando de buena doctrina y acertada disposición del impresor y corrector, que equiparo al alma del libro, e impreso bien en la prensa, con limpieza y aseo, le puedo comparar al cuerpo airoso y galán.” –Alonso Víctor de Paredes (c. 1680)

Entre márgenes y funciones: el caso de las ediciones cartoneras de Chivilcoy

Chivilcoy, un vocablo en voz araucana que deriva del “Chi”, artículo determinado, y “wifco», manadero de agua o manantial. Así, “chiwifco” se hizo “chivilco” y luego “chivilcoy”. La versión definitiva de Chivilcoy es “lugar donde mana agua”. 

Desde marzo de 2016, se realizaron en Chivilcoy (oeste de la Provincia de Buenos Aires, Argentina,en la región pampeana) seis Ediciones Cartoneras de Chivilcoy (ECC). Cinco de ellas relacionadas con la Memoria, la Verdad, la Justicia: 83 voces de Chivilcoy; Todo está guardado en la memoria; Relatos por la Memoria, la Verdad y la Justicia; 30 x mil; Mi corazón sabe que no hay olvido ni ruptura. Una cartonera colectiva relacionada con la historia local (22 de octubre, fecha de creación de la ciudad): 22 relatos de Chivilcoy.

La edición, tópicos de la edición, trato con los autores, criterios poéticos, géneros literarios, está a cargo de la Editorial Municipal de Chivilcoy. Todos los textos se digitalizan y están disponibles en formato abierto en las páginas de la Municipalidad de Chivilcoy y de la Secretaría de Cultura y Educación (SCE). Orientadas a niños y adolescentes: las ediciones se realizan, mayoritariamente, en el marco del Día de los Derecho Humanos (24 de marzo, temáticas ligadas a derechos humanos).

Los pasos 

Figura 2. Escritores, artistas plásticos, estudiantes, pintando cubiertas.

Primero, la SCE de la Municipalidad [Ayuntamiento, prefeitura] convoca a profesores  a trabajar en clases escolares con sus alumnos el tema elegido. En un periodo de dos semanas, los docentes de todos los niveles escolares trabajan con sus alumnos las temáticas relacionadas con la memoria y la sociedad. Luego, la SCE convoca a poetas y escritores a realizar textos (poesía, cuentos, pequeños ensayos) ligados a temas de DDHH (o a eventos relacionados con la historia local). Han publicado sus textos más de 200 escritores. Una vez obtenidos los textos, la SCE los edita e imprime de manera que los interiores estén disponibles para la encuadernación. Luego, la SCE convoca a artistas plásticos para que realicen cubiertas «de autor». Luego, la SCE compra el cartón a los cartoneros. Se denomina «cartoneros» a las personas que recogen papeles y cartón de los residuos de los hogares y empresas. El personal de la SCE corta el cartón para la confección de las cubiertas. Luego, la SCE llama a un gran evento a los profesores y alumnos de todos los colegios (y a padres y vecinos y a los cadetes que estudian en la Escuela de  Policía, y a los bomberos voluntarios, sacerdotes de las distintas religiones, etc.) a pintar las cubiertas en el Museo de Artes Plásticas Pompeo Boggio. En promedio, cada convocatoria reúne a cerca de 1000 participantes. También se convoca a grupos de teatro para que realicen intervenciones teatrales en el marco de la jornada. Y a músicos para la realización de recitales. Y se proyectan filmes relacionados con la temática.

Figura 3. Estudiantes de nivel primario pintando cubiertas.

Se cuenta con la participación masiva de alumnos de todos los niveles escolares: jardín de infantes, primaria, secundaria, terciaria, formación profesional, universitaria, tanto de colegios públicos como de gestión privada. Y de todas las localidades que componen el partido de Chivilcoy. Al otro día, se pegan los interiores y encuadernan los libros. A la semana se distribuyen los libros realizados en colegios  y bibliotecas de la región. También se venden ejemplares en librerías. Y se digitalizan los textos en modo abierto (usted puede leer y/o bajar los textos en este link). Algunos de los ejemplares cuyas cubiertas fueron pintadas por artistas plásticos, pasan a formar parte de la  colección del Museo de Artes Plásticas.

Algo teórico, algo práctico

Hace un tiempo  detallábamos en este blog (27 de julio de 2015: ¿Qué es una editorial cartonera?) que las ediciones cartoneras (EC) nacieron en Argentina como uno de los fenómenos del campo cultural más importantes en el fin del ciclo de la economía neoliberal de los 90. Estas ediciones se fueron convirtiendo en un fenómeno editorial que ha atravesado la práctica editora en amplios sectores de la vida cultural latinoamericana (y han desembarcado en otras regiones). A junio de 2020 figuraban 28 países con experiencias de EC, de los cuales 18 son latinoamericanos y caribeños (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), uno de América del Norte (EEUU), siete europeos (Alemania, España, Finlandia, Francia, Italia, Portugal y Suecia), uno de África (Mozambique) y uno de Asia (China) (Canosa, 2020).

Los proveedores de las EC son, por un lado, algunos de los miles de trabajadores que colectan papeles y cartones en las bolsas y artefactos de recolección de basura de las ciudades latinoamericanas y, por otro lado, la búsqueda del cartón se hace directamente por parte de los miembros de la editorial. Los títulos editados son donados por los autores (en su gran mayoría). Sus catálogos son verdaderas plataformas diversas, que intercalan la presencia de autores consagrados con el ingreso al mundo de la edición de aquellos que tienen vedado el acceso a los circuitos editoriales mainstream. Con un trabajo de arte y diseño artesanal (las cubiertas son coloreadas a acuarela y témpera, acrílico, o utilizando otras técnicas como collage, pegado y recorte de fotos, esténcil, sellos, etc.). Sin cadenas de distribución tradicional propias, la mayoría de sus títulos circulan por acción de los mismos autores, vendidos en sus locales o en ferias (aunque algunos de sus títulos son comercializados por empresas de distribución tradicional). La mayoría de las EC no desarrollan registro ISBN de las obras editadas (aunque algunas de ellas sí registran el ISBN de los textos). Las tiradas más altas son de cerca de 1000 ejemplares, en casos muy escasos (quizá, las tiradas mayores sean las que realizan Colectivo Mandrágora Cartonera, de Piñas, Ecuador y la ECC). Como las posibilidades de encuadernación presentan una limitación, por lo general se editan cuentos, novelas cortas, ensayos cortos y poesía. Aunque hay EC que editan libros en varios tomos. 

Por otra parte, algunas de las posibles perspectivas de abordaje al fenómeno pasan por análisis propios del campo de las artes plásticas, de la antropología estructural, de los estudios culturales: desde la idea de bricolage que proponía Levi-Strauss (1964: 35-36), es decir, el reordenamiento y recontextualización de objetos para comunicar nuevos significados. Ahora bien,  puestas en el corpus teórico del Centro de Estudios Culturales Contemporáneos (CCCS) de Birmingham, estas estrategias de bricolage lévistraussiano funcionan como nuevos productos que cargan con significados ligados a lo que Clarke (del CCCS) designa como «rituales de resistencia«. Esta categoría de los estudios culturales (que proviene del campo de los estudios de la vestimenta) facilita la descripción del proceso en que las propias formas de las mercancías culturales pueden producir nuevos significados y significados alternativos para las que fueron desarrolladas en sus mercados originales de creación. Estos textos (que en gran parte ya han sido editados y ya han circulado a la manera de la galaxia Gutenberg tradicional) son transformados y reacomodados “en un nuevo patrón que actualiza un nuevo significado, su traslación a un contexto nuevo y su adaptación” (Clarke 275). Es decir, nuevos productos, que ya subsumen significados y que producen nuevos mensajes a partir de sus textos y su dispositividad material.

Figura 4. «Cartonero» transportando cartones recogidos en las calles.

Celis Carbajal (2015) destaca que las EC nos proveen de “formas literarias que provienen de la subalternidad”. En este punto, las EC también se articulan como dispositivos materiales que permiten la edición de textualidades subalternas en lo social-político. Numerosos autores originarios de los catálogos de las EC han permeado el catálogo de las editoriales mainstream (el proceso de ida y vuelta, o esa «porosidad de frontera» entre ambos catálogos sería fruto, asimismo, de una línea de investigación específica). En este plano, también funcionan ampliando la noción de literatura con la  incorporación de formas «marginales» que reclaman “para sí mismas alguna de las formas posibles de representación. En nuestro mundo, de manera paradójica, la marginalidad se ha convertido en un espacio poderoso. Se trata de un espacio de poder débil, pero es, al fin y al cabo, un espacio de poder.” (Hall, 1991: 37).  Aquí podemos inferir que las EC han realizado innovaciones e incorporaciones textuales al gran catálogo de la literatura latinoamericana y caribeña: tópicos, autores, voces, poéticas, acciones.  

A su vez, desde otra perspectiva de descripción  analítica del fenómeno de las EC, en este caso desde el campo de las artes plásticas: productos del giro poscolonial del arte latinoamericano, las EC funcionan como puesta en soporte material de formas literarias, relatos del llamado Sur global. Y por otro lado, esa dispositividad material subsume una interpelación a las formas de producción de la industria editorial tradicional. Todo el proceso editorial descripto previamente supone, en conjunto con los materiales utilizados, una proyección de la dispositividad material específica de las literaturas latinoamericanas y caribeñas. Destacando la importancia de no disociar “el análisis de las significaciones simbólicas del de las formas materiales que las transmiten” (Chartier, 2006: 10), se propone, también, que del giro poscolonial del arte se proyectan textualidades, poéticas, temas, y dispositivos de objeto tipográfico que constituyen una materialidad específica para la circulación de las literaturas mencionadas.  Asimismo, destacábamos (este blog, 2015) que el fenómeno «cartonero» constituía una plataforma que imbricaba al proceso productivo editorial con formas relacionadas con la llamada «economía social» (ES) en el marco de procesos GILT (Globalización, internacionalización, localización, traducción)  (O’Hagan,  2007) del mercado editorial, resultando en la fórmula GILT + ES. 

 

Así, las ECC –como versiones representativas de las EC–  funcionan como auténticas plataformas de formas poéticas. Las variedades literarias abarcadas son canónicas, eruditas, subalternas, periféricas, solitarias, colectivas; en las poéticas del tango, del rock, del folklore, de la murga rioplatense, de las formas del pop y de las nuevas expresiones artísticas de las grandes ciudades latinoamericanas; en castellano, en aymará, en italiano, en portugués, en francés, en euskera, en guaraní, en lunfardo, en las heteroglosias de la sociedad local; en las voces de las calles y en las voces de las aulas, en las de la ciudad y en la de los campos (periferia). En este punto, también, todas las expresiones poéticas forman parte de la memoria local.

La fecha de concreción de  las ECC es la del Día por la Memoria, la Verdad y la Justicia, instituido por el Estado argentino como espacio de reflexión sobre las causas, las consecuencias,  las calamidades del golpe militar de 1976. Estas ediciones cartoneras se articulan como eventos de participación colectiva, así, vecinos, familiares, niños, adultos mayores, participan de todas las actividades relacionadas con la edición. Las cubiertas se realizan con distintas técnicas: collage, pintadas con témpera, con acrílico, cosidas con bordados, con telares, con fotografías. La SCE suministra los materiales (también cada uno puede proveer el material que desee). Cada ejemplar de una edición cartonera es casi único: los textos del interior de cada libro son los mismos. Pero las cubiertas son únicas y firmadas por cada autor. 

A su vez, los interiores de cada número se diseñan con el criterio de que cada página tenga texto e imágenes compartidas. Es decir: a cada texto le corresponde un dibujo, pintura, fotografía. Este diseño permite la ampliación de cada página y su impresión en materiales vinílicos, lo que transforma a cada ECC en muestras itinerantes de artes plásticas y literatura (de hecho, cada página es impresa en formato de 1,20 m x 1,20 m y exhibidas sobre atriles de atelier en colegios, clubes, instituciones intermedias).

Lotman y Piatigorski (1998: 124) proponen estratificar la descripción de los sistemas culturales en tres niveles: 1) el del nivel del contenido lingüístico de los textos que la conforman,  2) el del nivel de la significación, el del contenido textual, 3) el nivel de las funciones de esos textos en el sistema cultural que componen. Siguiendo este método de análisis, podemos agrupar dos tipos de sistemas culturales: los que aspiran a especializar los textos, para que cada función cultural corresponda al tipo de textos inherente a esa función; y los sistemas culturales que aspiran a borrar las diferencias entre los textos para que los textos de un mismo tipo provean significados a un repertorio múltiple de funciones culturales (Lotman y Piatigorsky, 1998: 124). Quizá, las ECC se inscriban en la corriente de esta segunda acepción: la de funcionar como links que activan múltiples, diversas, yuxtapuestas formas y estrategias del arte (y de la educación), que se desagregan en muestras itinerantes, espectáculos artísticos, tecnologías educativas (con la participación del Estado municipal). A saber:

  1. Eventos de arte dramático
  2. Generadoras de contenidos de artes plásticas
  3. Generadoras de contenidos literarios  
  4. Generadoras de productos culturales
  5. Herramientas educativas para todos los niveles
  6. Jornadas por la memoria
  7. Muestras itinerantes de artes plásticas, fotografía y literatura
  8. Recitales
  9. Reuniones de artistas plásticos
  10. Reuniones de escritores
  11. Reuniones de fotógrafos
  12. Reuniones de representantes de diferentes artes
  13. Talleres de artes plásticas para estudiantes y vecinos
  14. Talleres de reflexión para estudiantes y docentes

A modo de conclusión

  • Las ECC amplían el acceso a la publicación de autores y formas poéticas, en el marco de  un mercado editorial restringido. 
  • Introducen a sectores sociales diversos en las temáticas propuestas para la edición: distintas edades, diversas prácticas socioculturales.
  • Permiten el ingreso de amplios sectores sociales al Museo de artes plásticas.
  • Permiten la vinculación de la dramaturgia y el teatro al campo de las artes plásticas y la literatura
  • Facilitan la vinculación de casi todo el campo cultural con estrategias educativas
  • Promueven el ingreso a la edición de casi todo el campo cultural
  • Facilitan el acceso a estos textos de amplios sectores de la comunidad
  • Amplían la posibilidad de acceso a los textos de manera digital
  • Permiten el acceso a la producción literaria, de artes plásticas, de fotografía, mediante la transformación de los ejemplares en muestras itinerantes.

Dice Chartier (2008) que «de la misma manera que olvidar es la condición de la memoria, borrar es la condición de lo escrito”. En las ECC convergen ambos atributos: memoria y escritura (no hay olvido, no hay borrado). Si las EC permitieron el ingreso de las márgenes a la representación (Hall) (poéticas, tópicos, autores, estéticas), las ECC proporcionan significados a un repertorio múltiple de funciones culturales (Lotman y Piatigorsky): operan como un link de ingreso de nuevos márgenes.

Referencias 

Canosa, Daniel (2020). Directorio de Editoriales Cartoneras. [En línea] Buenos Aires: blog Libros Vivientes. [Consulta_ 08/01/2021] Disponible en:

https://drive.google.com/file/d/1GkFLF0Ol8bQ-dPYiAVjo1Gsxny4sVEGD/view

Celis Carbajal, Paloma (2015). Entrevista personal.

Chartier, Roger (2008). Escuchar a los muertos con los ojos. Lección inaugural en el Collège de France. Buenos Aires: Katz Editores.

Chartier, Roger (2006). Inscribir y borrar. Cultura escrita y literatura (siglos XI-XVIII). Buenos Aires: Katz Editores.

Clarke, John (2014). “Estilo”. En Hall, Stuart y Jefferson, Tony (eds.). Rituales de resistencia. Subculturas juveniles en la Gran Bretaña de Posguerra. Madrid: Traficantes de Sueños.

de Paredes, Alonso Víctor (c. 1680). Institución y origen del arte de la imprenta y reglas generales para los componedores. Valencia: Editorial Calambur, 2002 fols. 44v-45r.

Hall, Stuart (1991). “The local and the Global: Globalization and Ethnicity”. En King, Anthony D. (editor), Culture Globalization and the World-System. Contemporary Conditions for the Representation of Identity. Macmillan/State University of New York, Binghamton, p. 37. 

Hall, Stuart y Jefferson, Tony (2014). Rituales de resistencia. Subculturas juveniles en la Gran Bretaña de Posguerra. Madrid: Traficantes de Sueños. 

Lévi-Strauss, Claude (1964). El pensamiento salvaje. Madrid: Fondo de Cultura Económica.

Lotman, Iuri y Piatigorski, Aleksandr (1998) [1968]. «El texto y la función», en La semiosfera II. Semiótica de la cultura, del texto, de la conducta y del espacio. Madrid: Cátedra.

O’Hagan, Minako (2007). “Multidimensional Translation: A Game Plan for Audiovisual Translation in the Age of GILT”. En Nauert, Sandra y Gerzymisch-Arbogast, Heidrun, Proceedings of the Marie Curie Euroconferences MuTra ‘Challenges of Multidimensional Translation’ – 2-6 May 2005. Saarbrücken: MuTra, pp. 76-87. 

Vila, Adrián (2016). «Ediciones cartoneras latinoamericanas en tiempos de transposición a digital». Santiago: Revista Chilena de Literatura, Número 94, Diciembre 2016, pp. 119-143.

Vila, Adrián (2018). El canon oculto. La literatura latinoamericana de las ediciones cartoneras al ecosistema digital. Buenos Aires, Santiago Arcos Editor.

Vila, Adrián (2018). «Latin American and Caribbean literature transposed into digital. Corpus, ecosystem, canon & cartonera publishing». En: Francisco José García Peñalvo, editor: Global implications of emerging technology trends. Journal of Information Technology Research (JITR). Universidad de Salamanca (España). Publicado: febrero de 2018. DOI: 10.4018/978-1-5225-4944-4.ch003

Vila, Adrián (2015). «¿Qué es una editorial cartonera?». Barcelona: Llibre digital, Blog del Màster d’Edició Digital de la Universitat Oberta de Catalunya, 27 de julio de 2015.

Algunas secciones de este artículo han sido expuestas en el Foro de Políticas Culturales «El porvenir de los Museos», Día Internacional de los Museos (Ministerio de Cultura de la Nación y Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Provincia de Buenos Aires, Argentina), el día 18 de mayo de 2020; en la Universidad de Costa Rica (VIII Jornadas de Investigación “Información vs. Desinformación: el gran reto ante la pandemia”, Programa de Posgrado de Estudios en Bibliotecología y Estudios de la Información y Escuela de Bibliotecología y Ciencias de la Información: “Las ediciones cartoneras de Chivilcoy. Política cultural y equidad social”) los días 25 al 27 de Noviembre de 2020;  en  el Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa (CENECOOP R.L), Universidad Fundepos y Centro de Estudios Democráticos de América Latina (CEDAL) de Costa Rica («Política cultural, economía social y estrategias de bienestar social”) el día 26 de noviembre de 2020; en la Biblioteca de Santiago, Chile (8º Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras: «Las ediciones cartoneras colectivas de Chivilcoy»), el día 28 de noviembre de 2020. Y, finalmente, en el conversatorio del día 12 de enero de 2021 mediante videoconferencia de la Confederación Mundial Cartonera, en diálogo y asedio con Gaudêncio Gaudério (Santa María, Rio Grande do Sul) y Thainá Gremes (Uruguaiana), ambos de Vento Norte Cartonero; Nayeli Sánchez de La Cartonera Editorial (Cuernavaca); Katia Regina Borges (Igatú, Bahía) y Marcus Gusmão (Salvador, Bahía, presidente de la Confederación Mundial Cartonera), ambos de Licuri Livros Artesanais; Braulio Melo (San Salvador, Bahía), de Livr’Andante; Paúl Ramírez (Piña, Ecuador), de Mandrágora Colectivo Cartonera; Jessie Gainer (investigador y profesor, de San Marcos, Texas), de El Nopal Cartonero; Nílson Galvão (Salvador, Bahía), de Eureka Cartonera; y Christian Aguilera (Sucre, Bolivia), de 4Nombres Cartonera. 

Adrián Vila es editor graduado por la Universidad de Buenos Aires y profesor por la Universidad Tecnológica Nacional (Argentina). Es magister en Sistemas de Información Digital y Doctor por el Programa de Formación en la Sociedad del Conocimiento, ambos de la Universidad de Salamanca. Hoy se desempeña como secretario de Cultura y Educación por la Municipalidad de Chivilcoy (Buenos Aires, Argentina) y como profesor en las Universidades de Buenos Aires y de Luján, así como en el Instituto de Formación Docente Nº 6. Su campo de investigación se basa en la dispositividad material (impreso/digital) mediante las cuales circulan las literaturas latinoamericanas y caribeñas. Email: editorvila@gmail.com Twitter: @vilaadrian

 

 

 

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