El potencial educativo de la novela gráfica: el caso de la editorial italiana BeccoGiallo

por Roger Prims

Desde hace unos años, el cómic, mediante sobre todo la novela gráfica, ha encontrado vías de expansión comercial y de incremento de su prestigio cultural. Parecen certificarlo, por un lado, la superación de una distribución tradicional hasta ahora poco ubicua que hace que el cómic comience a traspasar los límites de la tienda especializada y que disfrute de espacios propios en grandes cadenas de librerías, como han indicado Josep Rom y Daniel Gómez. Y por otro lado, y tal vez por eso mismo, la creciente adaptación de novelas gráficas en producciones cinematográficas o televisivas de gran éxito. Esto, desde un punto de vista comercial.

Si nos trasladamos a la vertiente de la consideración social de que goza la historieta, en cualquiera de sus expresiones, pero con un papel preeminente para la novela gráfica, parece que se haya comenzado a deshilachar la etiqueta que encasillaba el cómic como un género menor, tanto por sus características narrativas y artísticas como porque era considerado un producto de consumo, alejado de la alta cultura, y a menudo asociado al público infantil y juvenil. Aparte que la edad a la que está destinado un producto artístico o cultural no debería rebajar el prestigio, el hecho de que obras como Maus, de Art Spiegelman, hayan sido reconocidas con premios tan prestigiosos como el Pulitzer debería haber servido para agrietar los prejuicios hacia el género.

Al mismo tiempo, se va incrementando el número de trabajos que señalan las virtudes del cómic como herramienta educativa, y parece que un creciente interés académico reintroduciendo la historieta en el aula, un espacio que, por cierto, no le era desconocido.

Un ejemplo paradigmático del aprovechamiento del potencial educativo de la novela gráfica es la editorial italiana especializada en cómics BeccoGiallo, que desde 2005 ha publicado obras que han divulgado el pasado reciente de Italia, o grandes temas contemporáneos, desde una perspectiva periodística y para niños y, en paralelo, para un público amplio, al que el lenguaje del cómic puede servir para acercarse al conocimiento de hechos y a la reflexión que de otro modo les quedaría lejos.

El cómic puede ser una herramienta didáctica para la enseñanza de materias que puede ir más allá de la literatura o de un enfoque estrictamente narrativo, y permite establecer nexos interdisciplinarios con contenidos, aprendizajes y competencias que se pueden desarrollar de forma transversal, movilizando y conectando el lenguaje de dentro y fuera del aula, un lenguaje que hoy se encuentra bajo una influencia decisiva de la imagen. La disposición, la elección y la lectura de los elementos con los que se construye una historia en un cómic (tanto desde una perspectiva visual como textual) obliga a una reflexión, síntesis y comprensión sobre los aspectos de representación que se exponen. Como señala Giada Peterle, que se refirió a BeccoGiallo como un ejemplo para el aprendizaje de la geografía a través de este género, los cómics proponen una lectura de una «narración plurivectorial» que puede conducir a los estudiantes a la reflexión crítica, la profundización del conocimiento espacial, a partir de un elemento motivacional derivado de una historia que complementa (y sólo se entiende) con la imbricación de texto e imagen, una experiencia cotidiana que se experimenta fuera de las aulas con nuevas narrativas y lecturas ligadas a los nuevos soportes tecnológicos.

El catálogo de BeccoGiallo pone el foco en temas de actualidad, que generan debate y que potencian la visión crítica. Así, integra desde biografías que sirven para divulgar y comprender el alcance de hechos recientes de la historia italiana (el asesinato de Giacomo Matteotti por parte del fascismo, o los de Giuseppe Peppino Impastato y Mauro Rostagno, por parte de la mafia) o de otros lugares (Anna Politóvskaia), hasta las de personajes considerados más universales (Nikola Tesla, Marie Curie, Martin Luther King). Asimismo, dentro de la colección de periodismo gráfico se incluyen temas actuales de alcance italiano (el caso Aldo Moro) y mundial (la globalización, la economía solidaria, la movilidad sostenible, la alteridad, etc.), y narraciones de viajes.

Así pues, el carácter educativo y divulgativo de proyectos como el de BeccoGiallo son una oportunidad para ensanchar los corpus de lectura en las aulas, en un sentido que se adecua a las motivaciones y las maneras de leer actuales, al tiempo que ofrece la posibilidad de llegar a un público amplio, que debe poder acceder a través de espacios no especializados en el cómic, como librerías y bibliotecas. La reflexión en torno a temas hoy ineludibles como los movimientos migratorios o el feminismo (con la necesidad de hacer más visibles las autoras, y de romper estereotipos de género, tal y como recuerda Carmela Artime) tiene en los recursos narrativos del cómic y la novela gráfica unos aliados formidables que las editoriales deberían tener en cuenta.

Roger Prims

 

 

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