Los japoneses ya leen más manga en digital que en papel

por Takako Otsuki

Este año el Salón de Manga de Barcelona (30 OCT- 01 de noviembre 2020) se celebra online y es gratuito: Manga Barcelona: limited edition. Echaremos de menos las largas colas de asistentes a la Feria de Barcelona y los lectores disfrazados de diferentes personajes de manga que se veían los otros años.

¿Qué significa ‘manga’? La palabra ya ha arraigado en España; en castellano se refiere al ‘cómic de origen japonés ‘(RAE), que presenta unos rasgos de estilo singulares, distintos de los propios de los cómics occidentales. Cabe decir que, en japonés, la acepción tiene mayor amplitud: comprende todo tipo de dibujos divertidos con rasgos exagerados, así como caricaturas con voluntad de crítica social (Diccionario Koji, 6ª edición). Pero el tipo de ‘manga’ que se ha hecho popular en todo el mundo es el de las «historias representadas con viñetas, a menudo acompañadas de diálogos. Cómics. » (Kojien).

En Japón no sólo niños o adolescentes son lectores de manga. Según un estudio sobre el manga que hizo NTTCom Resarch en 2012, un 75% de los encuestados de entre 15 y 44 años contestó que les gustaba leer manga. Quienes leen más son hombres de la franja de edad comprendida entre los 25 y los 29 años, y mujeres de entre 20 y 24 años.

¿Esto quiere decir que de mayores leemos Dragon Ball o Doraemon? No necesariamente. Hay manga de innumerables temas: deportes, sentimental, escolar, comedia, acción, ciencia ficción, historia, terror, erotismo, gastronomía, policíaca, empresarial, y tantos otros. También se dirigen a diferentes tipos de lectores, desde niños y niñas hasta los adultos.

Entre esta amplia variedad de creaciones de manga, hay cada vez más creaciones que destacan por su intención didáctica. Diferentes editoriales publican series de cómics de historia de Japón o de historia mundial, que constan de numerosos volúmenes y están destinadas a los estudiantes tanto de primaria como de secundaria y bachillerato. El manga ofrece la posibilidad de estudiar la historia de otra manera. Los niños leen con interés estos cómics y aprenden contenidos escolares sin tener conciencia de estar estudiando. Manga gakujutsu bunko ( ‘Libros de bolsillo académicos en manga’) de Kodansha Comic Plus, por ejemplo, ofrece la edición manga con finalidad ilustradora de obras como Así habló Zaratustra, de Nietzsche, Crítica de la razón pura, de Kant, o Sobre la libertad, de Stuart Mill, en el que se explican pensamientos filosóficos de manera estimulante y fácil de entender. Por otro lado, Asaka yumemishi ( ‘He tenido un sueño fugaz’) de la Waki ​​Yamato, la versión manga de la Historia de Genji, la novela del comienzo del siglo XI escrita por la autora Murasaki Shikibu, es una publicación sin finalidad académica. Sin embargo, está bien documentada y sigue atrayendo muchos lectores con sus dibujos y personajes atractivos. Además, es muy útil para conocer la obra de origen.

Muchos de los libros de manga son recopilaciones de episodios de las series publicadas en revistas de manga, como Asaki yumemishi. Hay cómics de larga duración con muchos fans. ONE PIECE, una historia de piratas de Eiichirô Oda, que ha tenido un éxito extraordinario, comenzó a publicarse en 1997 y actualmente cuenta ya con 97 volúmenes. A su vez, Kochira Katsushika-ku Kameari Kôen mae Hashutsujo ( ‘Es la comisaría de frente al Parque Kameari del barrio Katsushika’) del Osamu Akimoto, el protagonista es el policía Kankichi Ryotsu, de título larguísimo, tuvo continuidad durante cuarenta años y alcanzó los doscientos volúmenes.

Aunque muchos japoneses leen manga y existen creaciones muy populares, la venta de revistas de cómic ha ido disminuyendo en los últimos 23 años. Cabe decir, sin embargo, que en 2019 los libros de cómic, gracias a algunos éxitos, mostró un crecimiento de venta que no había conseguido desde 2014 (Estadística de publicación en Japón de The All Japan Magazine and Book Publisher’s and Editors’ Association). En vistas de estos datos de lectura, podemos preguntarnos: ¿Ya no leen manga los japoneses? Pues no es así. En este fenómeno influye la subida de ventas de los e-cómics. Según el mismo estudio, el año pasado por primera vez los e-cómics superaron las de cómics y revistas en papel. Parece, pues, que los japoneses aún seguirán leyendo cómics, pero lo harán, cada vez más, en nuevos formatos digitales.

 

Takako Otsuki

Profesora de japonés de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC

 

Share