Presentación

En los últimos decenios las tecnologías de la información y de la comunicación han modificado radicalmente las formas de producción, distribución y consumo de contenidos. La industria está experimentando un cambio de paradigma que, de manera irreversible y a una velocidad de vértigo, está cambiando el perfil y el modus operandi de los agentes implicados en toda la cadena de producción de contenidos y productos culturales en un mercado supranacional y multilingüe. Como es bien sabido, la música, el cine, la fotografía, los videojuegos, los periódicos, las revistas y los libros son concebidos —bien por profesionales, bien por amateurs— cada vez más según unos patrones propiciados por internet y son vertidos a la red —bien para obtener de ellos un beneficio comercial, bien para compartirlos de manera gratuita— con la voluntad de llegar a cualquier lugar del mapamundi en el que haya conexión.

Visto desde el prisma de la democratización del conocimiento y del ocio, la digitalización abre unos escenarios inéditos con extraordinarios beneficios universales en cuanto a la difusión y el disfrute de la cultura: Wikipedia y YouTube son su paradigma. En el mundo de los contenidos textuales esta metamorfosis, sin embargo, es vivida de manera más o menos traumática por los profesionales implicados en cualquiera de los ámbitos del mundo del libro. Los avances tecnológicos, el tira y afloja del libro digital para los escolares, la ubicuidad de los gigantes Google, Apple y Amazon, la pujanza de la autopublicación y, sobre todo, el creciente número de lectores tecnófilos, pantallizados e interactivos están obligando a los diferentes actores de la cultura escrita a adaptarse constantemente a realidades muy dinámicas, magmáticas y —por desgracia— de futuro incierto.

En pocas palabras: la pantallización del mundo sacude la galaxia Gutenberg. Los contenidos textuales ya hace algunos años que han dejado de tener como soporte principal el papel; su creación, uso y consumo se realizan progresivamente en soporte digital y vía internet. Los informes confirman los crecientes índices de lectura en pantalla, cada vez más en streaming, en especial entre los nativos digitales. Los ordenadores, las tabletas, los teléfonos móviles inteligentes y los dispositivos de papel y tinta electrónicos (e-readers) están sustituyendo al libro, el periódico y la revista tradicionales como soporte de lectura. El libro digital se instala a caballo entre el palimpsesto y el work in progress. Además, según nos vaticinan, el futuro es el libro enriquecido; esto es, que incluye contenidos multimedia. Este fenómeno, en todo el mundo, afecta a escritores, editores, agentes literarios, traductores, críticos, académicos, lectores, bibliotecarios, maestros y alumnos, gestores culturales, libreros, periodistas e investigadores.

Para todos ellos —o para quienes deseen serlo— se ha concebido máster de Edición digital (Ca/Es). El colectivo de académicos y profesionales que integramos el equipo docente estamos convencidos de que la digitalización abre unas expectativas extraordinarias para el mundo del libro y de la lectura que conviene saber aprovechar. Nuestra misión es proporcionar conocimiento multidisciplinario, herramientas tecnológicas, experiencia profesional y reflexiones de alcance intelectual a los diferentes agentes de la cultura escrita. Pretendemos contribuir en el proceso de reinvención que deben llevar a cabo estos agentes —o de invención para los recién llegados a los diferentes gremios—, proporcionar fórmulas creativas para que cada uno de ellos sepa rentabilizar el capital de su conocimiento tradicional en los nuevos escenarios digitales.

El deber de la academia con la cultura libresca y el absoluto convencimiento de que la actividad que se lleva a cabo en el marco del posgrado es un activo que conviene visibilizar más allá de nuestras aulas digitales nos ha empujado a poner en marcha el blog que hoy inauguramos. Queremos compartir conocimiento, reflexiones y experiencia, por un lado, y, por otro, crear una red entre los diferentes actores del mundo del libro. Dicho de otro modo: queremos que el blog se convierta en una tribuna pública en la que académicos, profesionales y estudiantes demos a conocer ideas, intercambiemos opiniones y datos, expliquemos proyectos y sigamos de cerca aventuras en diferentes ámbitos del mundo del libro y la lectura. Y, al mismo tiempo, que este espacio propicie la interconexión entre profesionales, empresas, instituciones y creadores y, en definitiva, que estimule la identificación y promoción de talentos. Por parte del equipo docente, nos comprometemos a trabajar para que así sea.