La traducción de los cómics. Del Hombre Araña a Oliver y Benji

por Lara Estany

La historia del cómic en España se remonta mucho tiempo atrás, desde las primeras historietas ilustradas en la prensa de mediados del siglo XIX. A lo largo del siglo XX empezó a prosperar la producción autóctona, al principio gracias a un aumento de la prensa infantil, entre otras causas, y posteriormente, desde los años cuarenta y cincuenta, con el auge de los cómics humorísticos y de aventuras, que se desarrollaron, sobre todo, a partir de referentes norteamericanos. Los cómics de superhéroes se empezaron a divulgar a finales de la década de 1960, aunque a la larga el lector juvenil pareció inclinarse por los superhéroes norteamericanos, que desde el año 1982 editaron, en dura competencia, Zinco y Forum. De hecho, Vértice había empezado a publicar varias series de Marvel (uno de los principales sellos norteamericanos) a mediados de los sesenta, en pleno boom del cómic para adultos.

En una época en la que la traducción al catalán y al castellano era mucho más domesticadora, y en la que, por lo tanto, se traducían mucho más los nombres propios, topónimos, etc., la editorial decid importar uno de los personajes de la industria Marvel, Daredevil. A fin de aproximar el personaje al público, le cambiaron el nombre, aprovechando las dos «D» del uniforme, por Dan Defensor. Cuando la editorial Forum empezó a publicar los cómics de Marvel, a principios de los 80, Daredevil recuperó su nombre original (en la portada, bajo el título de la colección «Daredevil» se añadió el subtítulo «Dan Defensor», para que los lectores pudieran reconocer al personaje).

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