El potencial educativo de la novela gráfica: el caso de la editorial italiana BeccoGiallo

por Roger Prims

Desde hace unos años, el cómic, mediante sobre todo la novela gráfica, ha encontrado vías de expansión comercial y de incremento de su prestigio cultural. Parecen certificarlo, por un lado, la superación de una distribución tradicional hasta ahora poco ubicua que hace que el cómic comience a traspasar los límites de la tienda especializada y que disfrute de espacios propios en grandes cadenas de librerías, como han indicado Josep Rom y Daniel Gómez. Y por otro lado, y tal vez por eso mismo, la creciente adaptación de novelas gráficas en producciones cinematográficas o televisivas de gran éxito. Esto, desde un punto de vista comercial.

Si nos trasladamos a la vertiente de la consideración social de que goza la historieta, en cualquiera de sus expresiones, pero con un papel preeminente para la novela gráfica, parece que se haya comenzado a deshilachar la etiqueta que encasillaba el cómic como un género menor, tanto por sus características narrativas y artísticas como porque era considerado un producto de consumo, alejado de la alta cultura, y a menudo asociado al público infantil y juvenil. Aparte que la edad a la que está destinado un producto artístico o cultural no debería rebajar el prestigio, el hecho de que obras como Maus, de Art Spiegelman, hayan sido reconocidas con premios tan prestigiosos como el Pulitzer debería haber servido para agrietar los prejuicios hacia el género.

Leer más